Por ZAIRA TAVA
Por naturaleza, comer involucra energía, desde la sensación de apetito hasta el momento de la digestión.
 Enfocar cuerpo y mente en tus alimentos previene el aumento de peso, entre otros beneficios. No es necesario que hables mientras comes, que estés leyendo o viendo televisión.
Si te distraes disminuye la sensación de saciedad. Además, la publicidad te invita a consumir alimentos o productos que no necesitas.
Hoy, prueba estar presente con todos tus sentidos a la hora de comer. Inhala el aroma que resulta de mezclar ingredientes. Observa los colores y las formas del alimento. Siente la textura, mastica sin tensar tu mandíbula. Agradece por lo que tienes en el plato.

Que el reloj no sea pretexto para que tu salud se deteriore por una alimentación basada en grasas y azúcares. Organiza lo que vas a comer en tu día, incluye productos de fácil transportación como nueces o manzanas, para que no pases más de tres horas sin comida en el estómago.

Reflexiona… hasta los coches se detienen para cargar gasolina. Tú también puedes hacer una pausa en cualquier actividad para alimentarte de manera consciente.
Cuando camines, camina. Cuando comas, come. (Proverbio Zen)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *